Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Zúñiga Cárdenas. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fernando Zúñiga Cárdenas. Mostrar todas las entradas

jueves, 20 de noviembre de 2014

¿Sabías que...

Estas premisas las podemos encontrar, para más información, en la página web de ASATE: http://www.asate.es/tumores-cerebrales/sabias-que/

  • Los tumores cerebrales tienen un incidencia de 7,5 por cada 100.000 habitantes, lo que supone el 2% de los cánceres en adultos y hasta casi un 15% en los niños menores de 15 años.
  • El 90% de los tumores cerebrales son benignos.
  • Los tumores cerebrales son la segunda causa de mortalidad en niños de 0 a 5 años.
  • Afectan comúnmente a adultos jóvenes, siendo más frecuente entre los hombres.
  • Los pacientes tienen una media de edad de entre 40 a 70 años
  • El diagnóstico se realiza mediante la tomografía axial computarizada (TAC) o la resonancia magnética(RM) que permiten conocer la localización y el tamaño del tumor. Con la biopsia se identifica el tipo exacto del tumor.
  • Entre los síntomas más frecuentes de un tumor cerebral destacan las crisis epilépticas, vómitos, alteraciones visuales, trastornos del comportamiento: disminución de la coordinación y de la sensibilidad y fiebre acompañada de sensación de malestar general.
  • Los astrocitomas representan más del 50% de los tumores primarios del SNC.
  • El glioblastoma es el tipo de tumor cerebral primario más agresivo.
  • El pronóstico de los pacientes con tumores cerebrales depende de su situación clínica y está inversamente relacionado con la edad y grado histológico.
  • El tratamiento para los tumores cerebrales incluye cirugía, radioterapia y quimioterapia y su utilización depende del tipo de tumor.
  • En la actualidad, existen nuevas vías de tratamiento en investigación, algunas ya muy avanzadas, con antiangiogénicos, y que están ofreciendo nuevas esperanzas a los pacientes con un tumor cerebral.
  • No existe causa conocida responsable de esta enfermedad.
  •  Menos del 5% de gliomas tienen una historia familiar conocida.
  • En el adulto, los tumores primarios malignos más frecuentes son los gliomas o astrocitomas.

jueves, 30 de octubre de 2014

Factores pronósticos

Un factor pronóstico es aquella información de la enfermedad que nos permite conocer cómo puede comportarse y valorar el tratamiento más adecuado.
Entre los factores pronóstico a valorar en los tumores cerebrales están los siguientes:

- Tipo histológico (tipo de tumor cerebral)
Sabemos que no todos los tumores cerebrales se comportan de la misma forma, ya que, según la estirpe celular puede tener diferentes formas de extensión, mayor o menor agresividad. Como por ejemplo, no es lo mismo un astrocitoma (grado II) en comparación con el astrocitoma anaplásico (grado III).

- Grado histológico:
Informa dentro de un mismo tipo histológico sobre el comportamiento del tumor. Se han establecido cuatro grados (I a IV) siendo los tumores de grado III y IV los de comportamiento más agresivo y menor supervivencia. Los tumores de grado II son de comportamiento intermedio y pueden progresar a grado III o grado IV con el tiempo.

- Alteraciones genéticas y moleculares
Cómo la medicina está avanzando tanto, en estos últimos años está habiendo cambios notorios en este apartado. Disponemos de más y nueva información que nos permite, sobre todo en los gliomas, individualizar cada vez más el tratamiento. Algunas características moleculares también conocidas como Biomarcadores y que vamos conociendo mejor hacen que podamos saber con mayor certeza como se van a comportar y a responder a los tratamientos. Estos Biomarcadores adoptan nombres de los genes y permite adaptar mejor los tratamientos y por lo tanto la supervivencia de los pacientes.

- Edad
En adultos, y cuanto más joven, más favorable el pronóstico

- Estado funcional
La capacidad del paciente para hacer una vida más o menos independiente en cuanto a sus actividades básicas de la vida diaria (ABVD), es un importante factor pronóstico.
Cuanto más independiente esté el paciente mejor será su estado funcional y esto conlleva a un mejor pronóstico.

- Tumor residual tras la cirugía
Debido a la localización del tumor es posible que la cirugía no pueda llevarse a cabo por el alto riesgo de secuelas graves. En estos casos solo se puede hacer una biopsia del tumor, por lo tanto, siempre queda enfermedad tumoral residual. Cuando esto ocurre el pronóstico es peor porque puede provocar metástasis.

- Extensión metastásica de la enfermedad
La extensión de los tumores cerebrales a otros órganos o a ganglios linfáticos es muy rara y excepcional salvo en algún tipo concreto como el meduloblastoma que cuando ocurre comporta un peor pronóstico.

Para más información consulte la página de SEOM (Sociedad Española de Oncología Médica).

¿Qué síntomas tiene?

A medida que va creciendo el tumor, a veces causan dolor de cabeza presionando los vasos sanguíneos que son sensibles al dolor. Este dolor puede ser continuo o periódico y por lo general se siente una fuerte presión en la cabeza. El dolor no se alivia hasta que no se trata con cirugía, radiación o quimioterapia. 
Los síntomas del tumor cerebral dependen principalmente de su tamaño y localización en el cerebro. También pueden deberse a la hidrocefalia, que se produce cuando el tumor bloquea el flujo del líquido cefalorraquídeo (LCR) y hace que se acumule en los ventrículos.

Los síntomas del tumor cerebral más frecuentes son:

- Afasias (dificultad para comprender y elaborar el lenguaje)
- Convulsiones motoras
- Paresias (parálisis)
- Apraxias (problemas para realizar ciertos movimientos)
- Agnosias (alteración de la memoria)
- Pérdida de oído (audición) y visión borrosa
- Dificultad sensorial (táctil) y motora (control de movimientos)
- Pérdida del equilibrio
- Cambios de comportamiento, personalidad y memoria
- Dificultad para hablar
- Trombosis venosa profunda

- Confusión mental y alucinaciones
- Dolor de cabeza frecuente (empeora con la actividad y en la madrugada)
- Fatiga
- Depresión
- Disfunción endocrina (cambios hormonales y glandulares)
- Movimientos involuntarios repetitivos, tales como espasmos
- Náuseas o vómitos
- Pérdida de control de las funciones corporales. Ausencia de respiración durante un tiempo, que hace a la persona estar somnolienta y experimentar dolor de cabeza, confusión, debilidad, entumecimiento y dolor en los músculos